Antes, la noche de un especialista en SEO era así: entrar en Keitaro, renovar la suscripción, suspirar y quejarse un poco, y después configurar los flujos a mano.
En 2026, un especialista más avanzado hace otra cosa: abre el terminal, le dice a un agente de IA «hazme un tracker, aquí tienes las credenciales, déjame en paz» y se va a tomar un té. A la mañana siguiente tiene su propio TDS (traffic distribution system, o sistema de distribución de tráfico), con todas las campañas migradas.
Lo sé: parece la historia de un bot que enlaza en su perfil a un curso llamado «Gana $2.000.000 con vibe coding». Pero es una reproducción casi literal de publicaciones de profesionales del SEO que están trabajando de verdad. Los afiliados están creando sus propios trackers, paneles de estadísticas e incluso departamentos enteros de IA. Algunos ya han cancelado las suscripciones a sus herramientas habituales.
Analizamos esta tendencia, a quién le salen las cuentas y para quién el vibe coding se ha convertido en un sustituto caro de Instagram y la pesca en Red Dead Redemption 2. Con cifras, nombres, puntos de encuentro secretos y contraseñas y enlaces a las fuentes originales.
Qué es el vibe coding y cómo llegó al arbitraje de tráfico
El término lo acuñó Andrej Karpathy, cofundador de OpenAI y antiguo responsable de IA en Tesla. En febrero de 2025, escribió en X sobre una nueva forma de programar en la que «te dejas llevar por completo, aceptas el crecimiento exponencial y olvidas que el código existe». Nueve meses después, Collins Dictionary eligió vibe coding como palabra del año. Su definición es menos vistosa, pero más precisa: usar IA para escribir código explicando en lenguaje natural lo que necesitas.
| En pocas palabras: le dices a la máquina QUÉ hacer, en lugar de CÓMO hacerlo. Herramientas como Claude Code o Codex, agentes de IA que funcionan en el terminal, escriben el código, lo ejecutan y corrigen los errores. Tu papel es definir lo que necesitas, como cliente, en vez de programarlo. |
En el marketing de afiliación y el SEO, la idea encontró terreno fértil. El sector siempre ha seguido la regla de «crea tú mismo la herramienta que necesitas o muere sufre». Antes, entre la idea y una herramienta que funcionara había un profesional independiente que cobraba $300 y tres semanas de mensajes. Ahora hay un agente que no se cansa ni desaparece después de cobrar un anticipo.
Los canales especializados de Telegram muestran hasta dónde ha llegado la tendencia:
- Naumov (en ruso), especialista independiente en SEO para nutra, está creando mediante vibe coding un panel para gestionar cientos de sitios.
- La autora de «Гембла с ебанцой» (en ruso) mantiene Claude abierto «en 2–3 pestañas del navegador, con algo útil en construcción en cada una».
- Tras «3 meses de batallas sangrientas con Claude Code», el autor de «Поживи в лесу» (en ruso) ya crea un sitio completo en 30–40 minutos.
- «Сеошим гемблу» (en ruso) publica guías para principiantes sobre cómo montar toda la infraestructura con Codex. Su autora valora sus conocimientos de programación con un 4 sobre 10 (en ruso), lo que no le impidió automatizar el trabajo «en unas pocas noches».

Por qué los afiliados crean sus propios TDS, trackers y paneles
La tendencia tiene varias causas, y los casos reales son la mejor forma de entenderlas.
Rapidez y costes. Hace unos cinco años, Naumov encargó un panel a un amigo programador (en ruso) por unos $300. Recibió un prototipo que apenas utilizó porque tenía que obtener e introducir los datos manualmente. Este año lo reconstruyó él mismo con Claude Code, sin programador.
Su otro cálculo es aún más revelador: a través de una sola cuenta en una plataforma de trabajo independiente, gastó unos $27.000 en redactores en cinco años (en ruso). Ahora, generar contenido le cuesta $30–50 al mes en consumo de API.
| La pregunta «¿Para qué pagar un servicio de terceros si la IA puede crear uno para ti?» surge sola cuando el sitio oficial de Keitaro muestra precios de $40–104 al mes. No es una fortuna, pero sí un alquiler permanente: dejas de pagar y pierdes la herramienta. |
Una escala que lleva los planes estándar al límite. Estas son las cifras de los mismos canales:
- El tracker de Naumov contiene 500+ campañas y 5000+ flujos (en ruso);
- la autora de «Гембла с ебанцой» generó 1000 sitios en cuatro meses (en ruso);
- el equipo de «Сеошим гемблу» creó 500 sitios en medio año (en ruso).
Con cientos de dominios, el coste de cada servicio de pago se multiplica: límites de los planes y recargos por dominios, usuarios y solicitudes a la API. Con una herramienta propia solo pagas el alquiler del servidor.
Independencia y control de los datos. Para los nichos grises son cuestiones prácticas, no caprichos. Entre sus motivos para dejar Keitaro, Naumov menciona el pago exclusivamente con tarjeta y el IVA añadido al precio (en ruso): «justo lo que necesitamos en nuestro sector gris». También influye no querer guardar las estadísticas de todas las campañas en un servicio ajeno ni depender de sus bloqueos, actualizaciones y decisiones sobre precios.

Una escala donde los límites de las soluciones empaquetadas se rompen. Cifras de los mismos canales:
- Naumov tiene en su tracker una base de 500+ campañas y 5000+ flujos;
- la autora de «Гемблы с ебанцой» generó 1000 sitios en cuatro meses;
- el equipo de «Сеошим гемблу» — 500 sitios en medio año.
Cuando tienes cientos de dominios, cada servicio de pago se multiplica por esa cantidad: límites de tarifas, pagos extra por dominios, por usuarios, por solicitudes API. Tu propia herramienta solo consume el alquiler del servidor.
Independencia y datos. Para los nichos grises, esto no es una abstracción ni un capricho. Naumov menciona entre las razones para dejar Keitaro el pago solo con tarjeta y el IVA añadido al precio — «lo más adecuado para nuestro sector gris». A esto se suma el no querer almacenar estadísticas de todas las campañas en un servicio ajeno y depender de baneos, actualizaciones y políticas de precios de otros.
Vibe coding vs. Keitaro: una comparación honesta
Ahora llega la ducha de agua fría, algo que reconocerá quien haya creado al menos tres herramientas más o menos funcionales mediante vibe coding. El titular «¿Keitaro ya no hace falta?» era deliberadamente provocador, y los ejemplos anteriores apuntan a que quizá no. En la práctica, incluso los protagonistas de esta tendencia hacen afirmaciones bastante más modestas.
En abril, Naumov, que llevaba siete años pagando por Keitaro (en ruso), dio a Claude Code acceso SSH, es decir, acceso remoto por línea de comandos, al servidor del tracker y explicó lo que necesitaba. «Literalmente, en una noche hizo la primera versión y migró todas las campañas y flujos». Pero el mismo post termina con una advertencia que todo nuevo entusiasta del vibe coding debería colgar sobre su cama: «Está claro que esta solución casera no sirve para afiliados con sus volúmenes de tráfico, análisis de datos y cloaking. Pero para mis tareas de SEO, cumple».
| La diferencia es fundamental. Un tracker comercial ofrece mucho más que redirecciones y estadísticas: soporte que responde de madrugada cuando lanzas una campaña; actualizaciones y parches de seguridad que llegan sin tu intervención; filtros de bots y antifraude probados con miles de clientes; integraciones con cuentas publicitarias; acceso para equipos con roles; y documentación. Un TDS propio solo tiene un punto en esa lista: tú y Claude Code a las tres de la mañana. |
La seguridad es otro dolor de cabeza. «Сеошим гемблу» lo explica sin rodeos (en ruso): esperar que la IA cree una red de sitios «sin agujeros de seguridad» es ingenuo. «Tu vibe creará los sitios; el de otro acabará contigo». Un código que nadie ha leído es un código que nadie ha revisado en busca de vulnerabilidades. Eso importa cuando la herramienta gestiona todo tu tráfico y tus estadísticas.

Una evaluación honesta sería esta:
- Un especialista independiente en SEO con una red de sitios, lógica personalizada y tráfico que ya circula por API sin pasar por el tracker es un candidato claro para crear su propio TDS.
- Una operación de media buying con cierto volumen de tráfico, equipo, cloaking y necesidades de antifraude no necesita un sustituto creado mediante vibe coding.
Con Keitaro, los $40–104 al mes pagan mucho más que redirecciones: pagan que la mayoría de esos problemas no los tengas que resolver tú.mes no por los redireccionamientos, sino para que la mayoría de los problemas no los resuelvas tú.

Los inconvenientes: el vibe coding como afición y procrastinación
La tendencia tiene una cara menos agradable, y sus protagonistas hablan de ella con la misma franqueza que de sus éxitos. Se agradece.
Primero: el código generado por IA hace cosas absurdas con frecuencia. Naumov comparó su vibe coding con el Jenga (en ruso), «donde la torre se cae con cada movimiento que hago». En lugar de descripciones de suplementos, su generador publicaba una reseña de un juego de disparos de 2007 y una lista de sabores de snus. En otra ocasión, Claude configuró el generador con el precio de un modelo, pero utilizó otro: lo que debía costar $18 acabó costando $112.
La autora de «Гембла с ебанцой» incluso instaló Linux por accidente (en ruso). Solo vio el comentario de Claude «este comando instalará Linux» después de pulsar Enter.
Segundo, y aquí está la trampa principal: el vibe coding resulta sospechosamente entretenido. El autor de «Поживи в лесу» admite que todavía no hay beneficios con los nuevos sitios y apenas empiezan a llegar las primeras impresiones. Pero «el proceso en sí es fascinante: antes pescaba en Red Dead Redemption 2; ahora discuto con Claude Code». Es la procrastinación perfecta para quien no sabe dejar de trabajar: el código avanza, las herramientas se multiplican y la sensación de productividad se dispara, pero el tráfico no llega. Pulir herramientas en lugar de trabajar es como comprar zapatillas para correr y pasar un mes eligiendo calcetines. Técnicamente, casi has empezado a correr.
La prueba es sencilla. Si el panel propio te ahorra horas en un par de semanas, es una herramienta. Si llevas tres meses «terminándolo» en lugar de generar tráfico, has encontrado una afición cara con tokens en vez de señuelos de pesca.
Tercero: la IA no piensa por ti. «Сеошим гемблу» comparte una conclusión de una clase de Stanford (en ruso) que vale un curso entero: «La IA no sustituye la arquitectura, sino que amplifica la existente. Si un proyecto es caótico, convierte ese caos en una catástrofe a una velocidad 10 veces mayor». El mismo post habla de la «ilusión de comprensión»: todo funciona y el código parece inteligente, pero ya no controlas el sistema. «Поживи в лесу» cuenta una anécdota del trabajo (en ruso) al respecto: un entusiasta del vibe coding contrató a otro mientras el responsable del equipo estaba ocupado en un proyecto distinto. Tres meses después despidieron a ambos «porque aquello se convirtió en un infierno».
Conclusión
La tendencia es real. Pese a sus trampas, el vibe coding es más que una distracción pasajera: es una actividad y una habilidad adicional que puede mejorar la rentabilidad de tus proyectos.
Cuando puedes crear una herramienta a medida en una noche, en lugar de pagar un mes de trabajo a un profesional independiente, algunas suscripciones acaban desapareciendo. Las primeras son aquellas en las que el afiliado solo utiliza un 10% de las funciones: un tracker para redirecciones o un panel para una sola métrica. Pero Keitaro no va a desaparecer por ahora. Sigue siendo útil para quienes tienen grandes volúmenes, un equipo o ninguna intención de convertirse en su propio soporte técnico, probador y especialista para todo.
Un TDS propio encaja con profesionales independientes que tienen redes de sitios, requisitos poco habituales y ganas de depurar código. Aun así, como muestran sus publicaciones, incluso ellos describen sus herramientas como «suficientes para mis tareas». No parecen precisamente sustitutos capaces de acabar con los trackers.
El vibe coding es como un destornillador eléctrico nuevo: aprieta los tornillos más rápido, pero los planos sigues dibujándolos tú. Sin planos, solo montará un armario torcido más deprisa. Y los materiales ya los has pagado. Así son las cosas.
FAQ
Describes una tarea al agente de IA en lenguaje común, él mismo escribe y ejecuta el código. El término lo inventó Andrey Karpathy de OpenAI en febrero de 2025, y el diccionario Collins lo nombró palabra del año 2025.
Keitaro — de $40 a $104 al mes según las tarifas del sitio oficial. Una TDS propia — alquiler de servidor (unos pocos a decenas de dólares) más la suscripción al agente de IA, que probablemente ya tienes. Pero suma el coste oculto: tu tiempo para depurar y los riesgos de código sin soporte.
En el futuro cercano — no. Los que migran a soluciones propias son sobre todo SEOs con tráfico por API y escenarios simples. El media buying con antifraude, cloaking y trabajo en equipo sigue en los empaquetados — lo confirman los propios autores de TDS personalizadas.
No empieces por el tracker. Comienza con un pequeño script auxiliar — añadir sitios a Search Console, exportar estadísticas, comprobar enlaces. Divide la tarea en pasos pequeños y prueba cada uno — esa es la principal lección de quienes ya recorrieron el camino. El tracker con dinero dentro es el último paso, no el primero.
No son las alucinaciones de la IA, sino la ilusión de control. El código funciona, pero no sabes cómo. Para una landing es tolerable, para un sistema por donde pasan tu dinero y datos, no. Haz revisiones, backups y no des acceso al agente donde un error sea irreversible.

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